¿Tienes una idea? Incúbala

Qué estresante puede ser el mundo del emprendedor. Todo empieza con buenas ideas, mucho café, brainstorming… Y luego llega la desesperación. ¿Por dónde empezar? El infinito mundo del marketing, conocer bien el mercado y la competencia o los temas legales pueden hacer que una gran idea acabe pronto en la basura.

Pero hay otro camino. No estás solo en el mundo. Tu idea necesita tiempo. Incúbala, y te sorprenderás con los resultados.

incubio

En el marco de la Big Data Week de Barcelona se (re)presenta en sociedad Incubio. Nacida en el meollo de la innovación tecnológica, en Silicon Valley, en 2011, su nombre lo dice todo. Incubio es una incubadora de startups que acoge cualquier proyecto relacionado con la tecnología y el big data en su más tierna edad. Y lo lleva al éxito. Todo lo que piden es una buena idea.

¿Cómo funciona Incubio?

Incubio tiene su propio método nacido del movimiento The Lean Startup. Su filosofía: los emprendedores pueden estar en cualquier lugar y su idea “solo” necesita un empujón, mezcla de innovación y conocimiento, y que le enseñen a controlar el caos que inevitablemente se genera a su alrededor. “El método Lean consiste en poder errar rápido y barato. Es aplicar un proceso concreto al desarrollo de un producto”, explican en su web. Al final, todo se reduce a recoger y procesar los datos correctos. Y, con ellos en la mano, tomar decisiones.

basicmethod

El método empieza con la presentación de la idea. Si gusta en Incubio, llegan los diferentes procesos de validación: cuestiones legales, mercado y competencia… Se trabaja a contrarreloj para lanzarlo todo lo antes posible, no vaya a ser que otra startup se adelante. Después toca crear la marca, el diseño, el plan de negocio y el de marketing, definir el público y todo lo que vaya saliendo del equipo de la incubadora. Porque el grupo de profesionales de Incubio trabajará codo con codo con el emprendedor hasta que su idea pueda alzar el vuelo por sí sola. Y si algo falla, se vuelve a empezar. De media, en 18 meses, la idea se habrá convertido en algo real.

A nivel de costes, no hay precios fijos. Todo depende del proyecto y su embergadura, y en cada caso se estudian diferentes fórmulas: desde establecer una cuota a participar del beneficio de la empresa resultante.

Casos de éxito

Como en toda historia de innovación, muchas ideas se habrán quedado por el camino, pero otras se han transformado en grandes proyectos.

  • ZeedSecurity Nacida de la primera hornada de startups de Incubio, ZeedSecurity es una compañía auditora de seguridad digital. Qué hacen: ayudan a que otras compañías conozcan el estado de las infrastructuras digitales mediante técnicas de big data e inteligencia artificial.
  • Signaturit Una solución para firmar documentos de forma digital y desde cualquier dispositivo. Nacida en 2013, Signaturit cuenta con el grupo Prisa o Nubelo entre sus principales clientes.
  • Quizlyse De la misma generación que Signaturit, Quizlyse es quizá con la que más hemos coincidido, aunque pocos reconozcan su nombre. Quizlyse genera contenido interactivo -juegos de preguntas- en base a los productos de sus usuarios (fomentando así el engagement). Entre sus colaboradores, nombres como Marca, El País o la corporación Atresmedia.

Así que parece que las ideas brillantes -si son de big data– también tienen su oportunidad en España. Como dice uno de los principios del método Lean: work smarter, not harder.

La pista de los datos

Quédate con este dato: un dato no es siempre un número. Un dato es información, y la información, oro, poder y, sobre todo, saber.
Los datos los hay macro y los hay micro. Los hay meta, que son los datos que hablan de otros datos. Se organizan en tablas y en bases y hay analistas -y también periodistas-, que no dejan de seguirles la pista.

bigdata
En un mundo de informaciones interesadas y palabras retorcidas, los datos, los números, nos abren la puerta de su casa. No es que en ellos se esconda la verdad ni la objetividad, pero al menos nos esperan tranquilos, sin decirnos lo que tenemos que ver, lo que tenemos que entender.

¡Ojo al dato! Cada minuto se hacen 276,480 búsquedas en Google, se escriben 342,000 twits y Facebook recibe más de 3 millones de likes. En 2013, se calculaba ya que en Internet existían 1,000 exabytes de datos. O lo que es lo mismo, 1,000 millones de teras, o ¡1,000 BILLONES de megas! Casi nada. Sobre todo teniendo en cuenta que todos los libros escritos en la historia del hombre caben en un solo exabyte.

Así que los datos de este planeta conectado son cada vez más grandes, más big. Y puede que en los grandes datos esté la respuesta a muchas de nuestras incógnitas. Aunque probablemente sólo descubramos nuevas preguntas.

A los de letras, los datos nos gustan poco. Y nos gustan menos cuando son números. Pero, ¿qué es el periodismo sin los datos? Sin al menos uno. Nada. Por eso quiero aprender a llevarme bien con ellos. E intentar que el big data se convierta en palabras. Palabras que abran ojos 0_0 Y signos de interrogación… ¿?